sábado 20 de octubre de 2007

Londres: no money, no party

Que le hubiera dicho el mismísimo George Clooney a mi jefe cuando me dijo el sueldo que me pensaban pagar; No money, no party. O lo que viene a ser en español: Anda que te pires!!

De todo se aprende, yo ya se que a veces pensamos que en otros paises cobran mucho más que nosotros, que la vida es más facil. Que todo el mundo conduce BMW y mercedes. Pues no es del todo así. Los ricos ganan más, los curritos somos curritos aquí y en cualquier lugar del mundo.

La parte positiva del viaje es que me pasé una semana en Londres. Aproveché para hacer unas cuantas fotos:


La catedral o el albergue o la estación o la gasolinera de St Pancras, fue lo primero que ví nada más llegar a Londres Estaba en obras, era bastante chulo, sobre todo por la noche, cuando lo iluminaban con unos focos tipo discoteca:





Después del primer día de "Trabajo" me monté en el metro y me bajé en una parada cualquiera: Tottenham st court, o algo así:


Este edificio no recuerdo por donde caía:


Este es el barrio chino, está ceca del Soho, al que no llegué por que se me cruzó la parada de metro antes. El barrio es lo que veis, una calle con letreros en chino, un par de colgajos rojos y cuatro chinos para decorar. No hay más:



Picadilly circus, yo me pensaba que iba a ser más grande y tal, tipo la de NY o Tokio. Esto es como el cruce de Gran Via con Alcalá patrocinado por CocaCola:



En frente de mi oficina había un cementerio muy antiguo. Allí los cementerios están en medio de la ciudad, no los trasladan a las afueras ni nada por el estilo. Además los usan como parques. Fijaros en las fechas de las tumbas.





Este era el Seat Ibiza de Londres, si no era el turbo o un GT3, no merecía la pena mirarlo:


Al cruzar hay que tener cuidado, no podrás decir que no sabias para donde mirar:



Mira que chulo, allí aparcado como si nada

Trafalgar es una plaza muy grande, con un obelisco muy alto coronado por el almirante Nelson, (creo que es él) y unos cuantos leones abajo. Son bastante mejores los del congreso, además de por que están mejor hechos que los ingleses, por la historia que tienen.



De camino al Big Ben encontré esta puerta que daba a un parque, y por la misma calle que lleva al Bigben me encontré este monumento. Es un homenaje a las mujeres de la 2GM. Ellas no pegaron tiros, pero si fue fundamental su trabajo en las fábricas de armamento y de bombas para derrotar a los nazis.


Aquí tenéis unas cuantas del Big Ben y del London Eye. Hice también una panorámica, disculpar la calidad, tuve que unir las fotos y quitar un autobús de en medio.




Este es el escaparate de una tienda “rarita” que había cerca del hotel.


Este le cacé delante de la ofi, pero es increíble la de lotus que te puedes encontrar por estas tierras. También pasaron por mi lado un TVR y un B22, pero no me dio tiempo a hacerles foto.


El abuelo del de arriba:



Paseando paseando llegué hasta aquí. El palacio real de Madrid es bastante más bonito y muchísimo más grande. Según me contaron la reina no estaba dentro, por que no tenía la bandera en el mástil. También podéis ver un par de monumentos que están en frente del palacio.





Del palacio me fui al Hyde park, como era de noche y es enorme pasé de entrar, no sea que luego me cerraran y me quedara allí dentro muerto de frío. Pasé por la zona de hoteles de lujo, concesionarios Rolls, Bentley, tiendas de Hermes y demás. En casi ninguna de las tiendas tenían puestos los precios en el escaparate. En una de zapatos si, y esto es lo que cuestan unos zapatos allí, deben ser de piel de mameluco, que son chungos de encontrar.


Me di cuenta de que no estaba en mi sitio, así que volví a mi lugar, acabé en una calle muy molona, estaban Zara, Berska, mango... la tienda playboy... Allí le hice una foto a este, Londres está lleno, hay miles por todos lados, no se lo que costará un paseo en uno de estos carribicis.


Al día siguiente, ya mi último día, me fui al cementerio de Highgate, de camino me encontré este par de cochecillos interesantes.


Ese cementerio es increíble es un cementerio muy antiguo y muy bonito que hay en Londres. Ahí está enterrado Karl Marx, el de: "Proletarios del mundo, uníos" Lo interesante del cementerio es que cuando se llenó, lo cerraron a cal y canto, pero no lo cerraron para que no se enterrara nadie más, echaron el candado en la puerta y permaneció cerrado hasta que un grupo de gente formó una asociación y lo abrió otra vez. Cobran 3 libras por entrar a pasear, destinadas a la conservación y el mantenimiento, que falta le hace. Desde hace un tiempo se vuelve a enterrar gente allí. Las fotos son en blanco y negro. Fijaros sobre todo en el estado de las lápidas, como los árboles nacen directamente de las tumbas. Fijaros también en las fechas. Y dos detalles muy interesantes, el comunista irakí y la fecha de la muerte del viudo católico de la mujer judía.



domingo 29 de abril de 2007

Snaps

Snaps son fotografías tomadas con el teléfono móvil.
He decidido abrir esta entrada para colgar ese tipo de fotografías que no han salido como esperabamos, o que han salido mejor de lo que esperabamos, con el fin de que no se pierdan.




jueves 26 de abril de 2007

Meadas Viperinas

Si, meadas viperinas ¿quien no las ha sufrido alguna vez?

No se por que Murphy cuando hizo sus leyes no metio la ley de la meada viperina, que vendría a ser mas o menos asi: "cuando vayas al servicio bien vestido, por ejemplo en una boda, bautizo etc, siempre te saldrá la meada viperina"

Es que es una putada que te cagas, vas tu tranquilamente al urinario, te desabrochas, te sacas la chorra, te echas para atras el prepucio y descargas... como siempre pensando en tus cosas, mirando al techo, o mirandole la cola al otro. Pero ahí aparece la meada viperina, un chorrito para alante, y el otro chorrito para donde quiere. Si fueran solidarios los dos y fueran juntitos uno cerca del otro pues bien. Pero no, normalmente el desviao se va para un lado. Imaginate la escena por detras de ti, tu meando a tu rollo silbando al techo y un chorro que te sale para la derecha si el urinario de la derecha está vacio lo mismo hasta aciertas, pero si está ocupado que? Lo peor es que el desviao puede salir para donde quiera, lo mismo te sale para la derecha, que te sale comunista, que te sale aviador. El aviador es el peor, porque como tengas la vejiga a tope puedes parecer la fuente esa del niño que se mea en la cara. En ese caso mas te vale que el urinario de la derecha este vacio, y el servicio también.

Hay algunos desviaos que además de mancharte la ropa te manchan tb las manos, los zapatos y todo lo que pillan. Tiene narices, hubiera sido mejor que te entraran ganas de cagar. Es que eso de mear de pie no lo dominan todos los hombres, yo en casa meo sentado, asi no me preocupo de tener que limpiar nada si aparece mi pesadilla.

Por que es una pesadilla, imaginate tu en casa meando de pie, aparece el desviao y en ese momento abre la puerta tu madre por que no sabia que el servicio estaba ocupado Como tengas una madre un poco maruja será un suplicio coincidir con los vecinos en el ascensor.

Si te pasa en un servicio de un bar, o de cualquier sitio la cosa es igual de vergonzosa pero con los amigos. Ya tienen chantaje para toda la vida, y como le mees a alguno le has perdido como amigo para siempre.

Lo peor es que no parece haber solución al problema, te puedes echar el pellejillo para atras, puedes menearla un poco para que el agujerillo se abra, puedes acercarte mucho al urinario para no fallar. Todo da igual, cuando el desviao quiere aparecer aparece. La unica solución seria parece mear sentado, pero no puedes mear sentado en cualquier sitio, en tu casa vale, pero en un bar? o de marcha?

Habeis visto como suelen estar los servicios de los chicos, no es por que apuntemos fuera adrede, es por que todos sufrimos en silencio. Siempre que sale alguien del servicio cuando vas a entrar tu te dice: "Ten cuidao que alguno se ha meao fuera"... No cabrón!! te ha venido el desviao.


En fin, hay que resignarse, debe ser como la maldición que le cascó dios a Eva por comerse la manzana.

jueves 19 de abril de 2007

Una semanita en Inglaterra.
Historia de un researcher español en UK


Lunes 5 de febrero. Son las 4:30 de la madrugada cuando suena el despertador en mi habitación. Instantáneamente me levanto y me empiezo a vestir con poco acierto, no pensaba que las 4:30 fueran una hora tan jodida para vestirse. No me había puesto el primer calcetín cuando aparece mi padre por la puerta, en pijama, completamente despeinado y con sólo un ojo abierto. “Vamos, date prisa que pierdes el avión.” ¡¡¡Coño el avión sale a las 6:55, me da tiempo hasta para llegar en coche a Londres!!!

En fin, que me tenía que dar prisa por que si no a alguien le daba un infarto. Y así lo hice, me vestí rápido, agarré la maleta y desayuné un cola-cao lo más rápido que pude para que mi madre no se levantara a tiempo. Pero no lo conseguí. Apareció ya vestida en la cocina mientras yo me terminaba el desayuno. “Madre, vete a la cama que ya voy yo solo” “Calla niño, dile a tu hermano que se de prisa. Y no me llames madre” Ya no había remedio, se había empeñado en acompañarme al aeropuerto y lo iba a hacer. Yo había insistido en que era mejor que fuera sólo, dejara el coche en el parking de la T1 y lo recogiera mi padre por la mañana. Convencí a todos menos a mi madre.

Así pues nos pusimos en camino en el flamante Ford Escort TD de la familia, un potente aparato de 68 CV de potencia que nos teletransportó al aeropuerto en 28 minutos. ¡¡¡Que tiempazo!!! Una vez estacionado en línea continua amarilla efectué la despedida de rigor con mi madre y con mi hermano. Hice un inventario de mis órganos vitales para constatar a la vuelta que no me habían extirpado ninguno. Un poco exagerado según mi madre, pero hoy por hoy las mafias estas están cada vez más organizadas. Tú sabes de donde sale el avión, pero no donde va a aterrizar. Te montan una oficina, te ofrecen un trabajo de coches y te mandan a formarte a Inglaterra.. Y luego solo tienen que esperar a contratar dos incautos recién salidos de la universidad para extirparles todos los órganos en la mesa para las vacas de un matadero de Estonia. Como para no hacer inventario, no te jode!!!!
Bueno la despedida, que es a lo que iba. Fue tal como me la imaginaba. Mi madre me dijo: “Hijo, ten cuidado, pásalo muy bien y aprende mucho”; Mi hermano: “Tráeme algo para el coche” Entrañable, ni Clint en Los puentes de Mádison. Ni una lágrima oye.

Puse rumbo a facturación de EasyJet para deshacerme de la maleta, no era muy grande, pero había metido la chaqueta de cuero por si acaso había que ir a algún sitio medio elegante. Ya me habían dicho que no, pero yo la metí de todos modos y por eso tuve que descartar la maleta pequeña. Una vez en el mostrador de facturación le enseñé mi DNI a la chica y le di la referencia del vuelo. Puse la maleta en la cinta y… 17 kilos. Uff, no me dijeron nada, pero el límite eran 15. Yo por si acaso me fui corriendo en cuanto me dio el billete y le puso el código de barras a la maleta.

Una vez que me había librado de la maleta me fui a cambiar algo de dinero, que teníamos que llegar por nuestros medios al hotel, y no estaba precisamente cerca del aeropuerto. Encontré una oficina de cambio del BBVA, allí me acerqué y salió una chica a atenderme. Cambié 280€, y me dieron 160 libras. Vaya mierda de cambio. Encima los billetes tenían una foto de la reina de antes de ayer. Salía la tía esplendorosa, en sus mejores años de juventud. “¿Estos billetes que son, de cuando la reina tenía 25 años?” le pregunté a la chica.”Si, más o menos de cuando Gibraltar era español” JA que chiste más malo, seguro que lo repites siempre jodia!!! Pero a las 5 de la mañana me hizo casi gracia.

Pues nada, eran las 5 y ya había facturado y había cambiado, ahora a esperar. Me fui a sentar entre dos señores dormidos y me puse el MP3, esperar dos horas a las 5 de la madrugada se hace muy pesado. Poquito después, no había ni terminado de escuchar dos canciones, apareció mi compi. Iniciamos la típica conversación estúpida que se puede iniciar entre dos tíos que se conocen de hace 2 días en un aeropuerto de madrugada.

Las 7 llegaron enseguida, y nos fuimos al avión. Allí estaba, un Airbus 310 de la flota de EasyJet.



No se por que pero tenía la sensación de que al montar me iban a ofrecer un depósito al 6% TAE el primer mes, o una hipoteca a tipo variable sin comisión de apertura, cancelación o subrogación. Afortunadamente no fue así.

El pasaje se dividía en cuatro grupos, y los asientos no estaban numerados, yo entré en el grupo A y mi compi en el C. Así que aproveché para pillar un asiento con la ventanilla encima del ala. Que me hacía ilusión. Me marqué un par de fotillos decentes.

Nubes, lo único que vi en todo el viaje. La verdad, me podía haber sentado en cualquier otro sitio, no hubiera sido necesario meterle el codo en el ojo a la vieja, por que los primeros 10 minutos de vuelo las nubes te parecen muy bonitas, muy algodonosas, te las quieres comer… Pero luego quieres ver tierra y mar leñe, que las dos veces que he montado en avión me he quedado con las ganas de ver tierra.

¿Alguien ha visto un amanecer por encima de las nubes? ¿No? Pues yo si, y es exactamente igual que por debajo de ellas.




El viaje en avión sin novedades, ni turbulencias, ni mascarillas de oxígeno que caen por error, ni terroristas a bordo ni nada. Ni siquiera una azafata guapa. Sólo dos ingleses que procedieron amablemente a explicarnos las estupideces que hay que hacer en caso de accidente. Más que nada para morirte haciendo el gilipollas, por que una cosa está clara, si hay un accidente la palmas.

Yo ahí me empecé a dar cuenta de que lo iba a pasar mal en el curso. Lógicamente los azafatos hablaban en inglés y yo no entendía nada de lo que decían. “¿Ha dicho que en Londres hace 25 grados?” Le pregunté a mi compi. “No, ha dicho que está nublado y que hace 4 grados, pero es de lo único que me he enterado” Joder, pues ya se había enterado de mucho más que yo. Bueno, ya estaba en el avión, se suponía que sabía inglés e Inglaterra me esperaba.


Aterrizamos sin novedades ni contratiempos, todo bien. Y afortunadamente la maleta también llegó en el mismo avión. Nada más aterrizar en el aeropuerto de Gatwick ya se notaba que estabas en un país totalmente diferente a España. Lo primero que me llamó la atención fue un trabajador del aeropuerto, un colocador de vallas, por que eso es lo que hacía. Era un Sij, y jamás había visto uno, salvo en una peli de Spike Lee. Vienen a ser una cosa tal que así:






Recogimos nuestras maletas y nos dirigimos a la estación de metro que conecta Gatwick con Victoria Station, una pena no poder ver la estación por fuera, pero teníamos que llegar al hotel y no podíamos detenernos. No obstante el destino nos regaló unos momentos en la estación de Marylebone, a tan solo dos paradas de metro. Llegados allí y tras pagar la bonita cantidad de 8 libras, que vienen a ser como 12 euros por dos paradas de metro, nos encontramos con el tren destino Birmingham Delayed/Canceled. Me acerqué al taquillero y amablemente le pedí dos billetes para nuestro destino y el tío me contestó en un idioma ininteligible, puse cara de poker y miré a mi compi, que había entendido algo: “Creo que ha dicho que tiene los billetes pero que no tiene el tren.” Este hindú es gilipollas, por que era hindú, creo que le he pedido claramente “Two tickets to Haddemham” Así que me volví indignado para decirle que se metiera el tren por el culo y que me diera mis billetes cuando señaló detrás de mi. Lo comprendí enseguida, un pantallón enorme decía: Train to Haddemham Delayed. Amablemente me di la vuelta hacia él y educadamente le agradecí su ayuda y me despedí, en Suahili, para que se jodiera.

Allí estábamos, en Marylebone Station, con el tren retrasado y posiblemente cancelado y con media Europa esperándonos en un hotel en medio de Inglaterra. Eran ya las 11:00 y el tren tenía que salir a las 11:20. Allí se confirmó otra de las cosas que me habían llamado la atención. Todo el mundo llevaba un café en la mano, todo el mundo menos los extranjeros. Coño a 1.70 libras un cafecito de mierda se deben dejar el sueldo en café. En esos minutos de tensión, en los que nos vimos perdidos en Londres sin saber que hacer nos dimos un paseo por fuera de la estación, para matar el tiempo hasta las 11:20 para rezar que el tren salga lo más pronto posible. Aquí os pongo un par de fotos de los alrededores. Un edificio curioso, y la estación, conmigo, mi maleta y mi cara de frío. Porque joder que frío hacía.





En esta foto de la estación se puede observar otro detalle curioso, todas las señales de tráfico en Inglaterra están iluminadas. Como debe ser.








Debido al intenso frío decidimos que ya que teníamos que esperar, mejor hacerlo calentitos, así que nos metimos de nuevo en la estación a mirar como pasaban los minutos mientras el luminoso de Delayed, seguía sin cambiar. Viendo que quedaban menos de 10 minutos para las 11:20 me acerqué a un buldog que tenían de contratado en la RENFE de Londres como personal de estación y le pregunté con cierto temor a desatar su furia asesina si sabía si el tren iba a salir a su hora. Me dijo que no lo sabía, pero que si el luminoso cambiaba sólo tenía que comprar el billete y subir al tren. Y yo, le dije retrocediendo un paso y poniendo mi maleta de por medio “Bien, tronco, pero tu colega hindú me ha dicho que no me puede vender el billete por que si no sale en tren no me lo puede canjear ni devolverme el dinero” Y su respuesta fue, señalando con su dedo acusador… “Pues se lo compras a la máquina expendedora de billetes” Efectivamente, había una máquina expendedora, ya la había visto. ¿Pero por qué todo el mundo esperaba una cola de 10 metros para comprar el billete en taquilla y la máquina no tenía cola? ¿Qué misterio escondía la máquina? ¿Era mi mente enferma la que me hacía desconfiar? ¿O era simplemente una serendipia? No tenía a Iker Jiménez para echarme un cable, de modo que continué mirando el cartel de mi tren y vigilando la máquina de reojo para ver si alguien se acercaba a comprar un billete y sufría algún daño. Nadie se acercó a ella.

Habían pasado las 11:20, eran concretamente las 11:25 cuando habíamos perdido toda esperanza de que el tren saliera. Sin embargo estos ingleses sólo querían hacernos sufrir 5 minutos, porque el cartel cambió su mensaje de Delayed, por el de “Gate 3”
En el mismo instante en que el luminoso cambió, un tropel de gente con café en la mano que había estado mirando el cartel con la misma angustia que nosotros empezó a correr hacia el andén. A mi me entró la cagalera, todo el mundo corría hacia nuestro tren, nadie había comprado billete en la máquina tenebrosa, había que decidir entre esperar una cola de 10 metros llena de viajeros nerviosos o comprar el billete en la máquina… No había tiempo que perder, el tren iba a salir inmediatamente y necesitábamos un billete. Nos la jugamos. Me acerqué a la máquina y marqué dos billetes para Haddenham… ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡26 Libras!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¿Pero que hemos roto? Treinta y pico euros por dos billetes de tren. Me dieron ganas de pegarle una patada a la máquina e irme andando. Pero el Bulldog inglés me estaba mirando a una distancia prudencial con sus gafas de sol azul violeta y una sonrisa maliciosa. Me cagué en todos sus muertos, pero tuve que comprar el billete. No quedaba más remedio si no queríamos llegar tarde al curso. Yo pagaré 26 libras por un billete de tren, pero a mí en dos días se me habrá olvidado y tú serás siempre más calvo y más feo que Coto Matamoros. Cabrón.

En fin, que nos montamos en el tren. Un tren muy chulo, todo hay que decirlo. Me llamó la atención que tenía percheros, tenía apartados para las maletas. Tenía mesitas entre los asientos que los españoles usaríamos o bien para poner los pies o bien para jugar a las cartas. Los ingleses las usaban para poner el café y el portátil. El viaje duró una hora y mi compi aprovechó para dormir. Tanta excitación en Marylebone Station le había subido el nivel de azúcar y tenía que reposar. Yo me iba fijando en todo lo que se veía por la ventana. Allí son todo casitas tipo chalet, no vi grandes poblaciones, sólo pequeños núcleos de casitas y dos edificios de viviendas como los que tenemos aquí. Todas las casitas eran muy viejas, y completamente cubiertas de hiedra. Cualquiera pensaría… Ohhhh, que bonitas las casas de Inglaterra, pero en realidad lo que pasa es que no las arreglan, coño así mi casa también parece vieja y se cubre de hiedra, pero como es mi casa y no es una casa inglesa diríais: Joder que casa más cutre, está toda sucia y llena de hierbajos, además está ahí sola en el campo.

Llegamos a nuestro destino a las 12:30. Era una estación en medio de la campiña inglesa, no había nada más que un parking y una caseta con tres hindúes dentro. Del parking hay que decir que como todos los que había visto en el trayecto de tren estaba lleno de Porches, BMW Z3 y Z4, Ssab, Volvo, TT todos ellos descapotables. Es increíble, en una estación en medio del campo te encuentras juntos un Porche Boxer, un Z4 y demás basurillas descapotables. ¿Que pasa que allí no tienen moros ni rumanos o que? ¿Quién va a trabajar en tren teniendo un Z4, o un Boxer? Lo de la caseta es aún más sorprendente, según nos acercamos se levanta un hindú y nos dice Hola!! Coño, ese país no dejaba de sorprenderme. ¿Tenemos cara de españoles o es que nos habían colgado algún cartel? Yo no entendía muy bien, pero pensé que seguramente esos eran los que iban a extirparnos los órganos. No teníamos ningún sitio a donde ir, por que estábamos en medio del campo, así que les dije que queríamos ir al hotel Lambert & Arms. Uno de ellos se levantó y se puso un pinganillo en la oreja, a lo Men in Black, salió de la caseta y nos señaló un coche, era el taxi. Abandonados a nuestra suerte montamos en el taxi y el conductor se puso en marcha, no se quitó el pinganillo, y era curioso que lo llevara en la oreja derecha, es decir que se le veía claramente por la ventanilla. Me fijé que muchísimos más conductores también lo llevaban, así que deduje que debía ser legal conducir en Inglaterra con el pinganillo ese. Yo ya estaba quitándome el jersey y la camiseta para no poner las cosas difíciles en la operación, al fin y al cabo se habían portado muy bien con nosotros en ese inhóspito país, cuando llegamos a nuestro destino. Un bonito hotel en medio de la nada, en el camino de los culos y muy viejo y pequeño. Pagamos 14 libras por el viaje, que al cambio serán unos 26€, teniendo en cuenta que el viaje duró 20 minutos está en la media.



Como veis tengo que reconocer que el hotel era bonito, estaba abandonado en medio del campo pero era bonito. Era un edificio de 1796, todo de madera, bien cuidado, bien limpio, con empleados muy agradables, pero con algunas ventanas rotas. Y otro edificio más moderno y de ladrillo que debía servir como motel de carretera típico americano.







Allí nos estaban esperando nuestros colegas, Eran Brian, en director de RRHH, un sudafricano muy majete; Patrick, un researcher de Londres y Jacub, el otro researcher de Polonia. Estaban montando los ordenadores, los nuestros nos esperaban aún embalados. Nos presentamos y nos ponemos a charlar en inglés, ¿Qué tal el viaje? ¿Os ha costado mucho llegar hasta el hotel? ¿Venís preparados para aprender? Yo intenté decirle que el avión muy bien, pero que el tren había sufrido un retraso y que habíamos tardado 2 horas y pico. Pero según iba explicándome el sudafricano iba torciendo la cabeza y en su cara se adivinaba una mueca de incomprensión que estaba apunto de desencajarle la mandíbula y sacarle los ojos de las órbitas. Yo, viendo que no se enteraba de nada, y viéndome en medio del campo sin posibilidad de salir corriendo decidí cortar en seco mi explicación, agachar la cabeza y ponerme a abrir las cajas de mi ordenador como si hubiera acabado de hablar. Era la salida más lógica que se me ocurrió. Al pobre hombre se le recompuso la cara de sopetón en cuanto dejé de soltar palabrajos por la boca. Por miedo a sufrir otra experiencia tan desagradable retrocedió de espaldas sobre sus pasos sin preguntar nada a mi compi y mirándome con cara de pavor. “¿Qué le has dicho?” me preguntó mi compi, yo le contesté “¿Joder no lo has entendido? Vas a tener que ponerte las pilas con el inglés.”


Esta es la sala donde dábamos el curso. Las pantallas eran la hostia, tenían 5 puertos USB, cable de DVD Digital, se podían poner en horizontal o en vertical… Vamos que sólo faltaba que pudiéramos mover el puntero del ratón con la mirada. El ratón, por cierto, era la leche de psicodélico y tenía dos teclas en el lateral para avanzar y retroceder página. Las cajas de los PCs eran más normalitas.

Yo, para romper la tensión surgida en los primeros momentos comencé a hablar con los otros dos researchers el inglés y el Polaco “Screen very good” “Incredible mouse” Gracias a Dios en ese momento llegaron otros dos compañeros: Rainar, un researcher austriaco con cara de austriaco; y Stefano, el otro profesor, italiano y muy simpático. A Stefano le entendía todo lo que decía. Por que hablaba muy despacito y además tenía el acento italiano, por lo que me era más fácil entenderle a él que a los demás. Hay que decir que todos hablaban inglés perfectamente. Los españoles eran los que peor hablábamos.

Faltaban otros dos compañeros, los belgas. Brian y Stefano se pusieron a hablar y el polaco me explicó que les habían cancelado el vuelo y estaban viniendo a Inglaterra en coche. ¡Increíble! Decía Brian, ¡Están locos¡ decía Stefano. Coño, que son 400 Km. eso me lo hago yo en vacaciones. Estos europeos son un poco mariquitas. Además nosotros nos habíamos tenido que hacer más de 150 en el económico transporte público Inglés. ¡¡¡Que nadie nos fue a buscar al aeropuerto como a los demás!!! ¡¡¡Que casi me muerde un perro en la estación!!!

Después de montar los ordenadores y charlar un poquito más con los compis subimos a dejar las maletas a las habitaciones. La habitación era bastante grande, limpia y espaciosa. Me gustó. Lo que no me gustó fue que los enchufes no me valían.
Coño, vamos a ver, si tienes un hotel en Inglaterra, donde sabes que vas a tener huéspedes europeos, que tienen sus aparatos con enchufes europeos… ¿Por que no tienes, adaptadores, o al menos un enchufe europeo?



¿¿¿Como iba a llamar yo todos los días a mi truchita si no podía cargar la batería del móvil??? ¿¿¿Por qué todo me pasaba a mí???¿¿¿Por qué no nos devolvéis Gibraltar???

Tras el disgusto de los enchufes comenzamos el curso por la tarde. Se trataba de conocer y aprender a utilizar el sofisticado programa automovilístico que vamos a utilizar en el día a día. Una increíble, una maravillosa, una estupendísima, una singular…… HOJA DE EXCEL. Hay que joderse ¿y para eso me han hecho sufrir tanto?

Hay que decir que no era una hoja de Excel cualquiera, no. Esta tenía las celdas con unos bonitos colorines que molaban un montón. Además tenía unas macros la mar de chulas, pero que nos tuvieron un día entero parados por que no funcionaban bien. Además de todo eso la mitad de las veces los archivos no se guardaban correctamente. Es decir, una hoja de Excel de lo más compleja y trabajada.

Aquí me veis trabajando duro. No se por que los dos belgas y el austriaco tenían ordenadores portátiles y los demás teníamos de sobremesa. En cualquier caso yo estaba muy contento con mi pantallón. El polaco decía que cabían muchas celdas de Excel, yo decía que los videos se veían de puta madre.




¿Ya os he dicho que en Inglaterra hay unos coches de la leche verdad? Pues además tienen muchísimos clásicos en circulación. Es increíble la cantidad de minis, escarabajos, Morgan, MG, y demás coches que aquí son imposibles ver. Para muestra un botón, un Morgan V8 que aparcó en el parking del hotel. Como este te cruzas con 7 todos los días en España.


El curso marchaba mejor de lo esperado. Mi ordenador estaba al lado del ordenador del polaco, por lo que nos sentamos juntos. Además dio la casualidad de que el polaco tenía a la novia estudiando en Santiago de Compostela, por lo que sabía algo de español. Y por si fuera poco el tío llevaba en la empresa 2 meses, es decir que se conocía el programa a la perfección. Al igual que el inglés, y se tiraron todo el curso viendo videos de Youtube, chateando con su novia y jugando a jueguecitos en el PC. También hay que decir que me ayudaba bastante con todas las dudas que tenía y luego yo se las explicaba a mi compi por el Messenger.

Mi nivel de inglés iba mejorando por momentos, Brian me tenía que repetir las cosas 6 veces, pero yo iba mejorando. El último día en la cena Brian y yo nos sentamos juntos y me dijo que mi inglés había mejorado algo increíble, y que en dos meses en Inglaterra hablaría inglés perfectamente. Yo le dije que en dos meses parecería de Gibraltar y se le volvió a desencajar la cara de manera extraña. Comprendí que los ingleses no tienen humor y volví a agachar la cabeza y a dar por finalizada la conversación para evitar problemas mayores.

Qué deciros de la comida inglesa que no sepáis. Es una basura. Todos los días comíamos sándwiches, todos. Ni siquiera nos levantábamos para comer, comíamos en sentados delante del ordenador. Yo me negaba a trabajar en mi hora de comida y me dedicaba a escribir correos, a ver videos y a chatear con quien en ese momento estuviera conectado al Messenger. Las cenas eran mejor, menos para mí. El segundo día quise probar con un plato típico inglés y me pedí un pollo jalfreeze, que es como el pollo al chilindrón pero que pica un cojón. Tenía una salsa hindú que sabía a rayos, y encima picaba que no veas. Nada más probar el primer bocado me entró un ardor impresionante por todo el cuerpo. Patrick, el inglés, estaba delante de mí me señaló y se empezó a reír de manera escandalosa de la cara que había puesto. Me puse totalmente colorado y no podía tragarme el trozo de pollo, pero tampoco podía escupirlo por que me estaba mirando toda la mesa. Estaba en un aprieto. Otra serendipia acechaba sobre mi cabeza. No tuve otro remedio. Me lo trague. Que sufrimiento, nada más tragármelo me empezó a doler el estómago, me empezaron a llorar los ojos, y la nariz me picaba. Era como si me hubiera comido un tarro entero de pimienta. Todo el mundo se estaba riendo de mí y yo estaba llorando, no se si de lo que me picaba el pollo o de vergüenza. Patrick también lloraba, pero de risa. ¡¡¡¡Maldito bastado inglés!!!!!! Desde ese momento me bautizaron como The Spanish Girl.

De esa manera, luchando con el inglés y con la comida llegamos al jueves. Cuando cayó la nevada del siglo. Yo por la noche ya noté un poco más de frió. Debe ser por que lo cabrones de los ingleses no duermen con sábana, manta y edredón, como todo cristo. Ellos que son anglicanos duermen sólo con una especie de edredón que no abriga nada y se mueve solo mientras tú duermes. El hotel amaneció de esta guisa.




Los ingleses no son como nosotros, que cuando caen 3 copos de nieve nos cagamos y no cogemos el coche. Que va, ellos van a toda leche por la carretera, les da igual que esté nevada y no se vea. Me sorprendía además ver que la gente iba con su coche descapotable y 20 cm de nieve encima de la capota de tela, ya se caería en el cristal del que venía detrás.

La situación no distaba mucho de la vivida el fin de semana anterior en el refugio. Tenia nieve, un bonito lugar para pernoctar, y una barbacoa. Tan solo me faltaba dormir con un Cromagnon en calzoncillos y el grito de la berrea de José. Por que el frío y el alcohol era precisamente lo que no faltaba.

Parece que los ingleses no sólo comen sándwiches en frío, también los deben hacer a la parrilla, que saben mejor. Aquí el Lendaka da de comer a 400 por lo menos.




Es increíble lo listos que son para algunas cosas los ingleses y lo tontos que son para otras. Aquí os enseño el sistema que tenían para mantener cerrada la puerta del servicio de Gentelmans. Ni que decir tiene que el servicio iba acorde con la puerta de entrada, por esa razón no os lo voy a enseñar.

Nada que ver con el de las mujeres, bien limpito y reformado, con cuna para que las madres cambien a los niños, o para que los padres los aparquen mientras se toman unas pintas.




Y así amiguitos llegamos al viernes, día de regresar a mi amado país, de volver a comer comida. Como eché de menos un buen cocido, una tortilla de patatas, unos boquerones en vinagre!!!

Stefano nos había dejado esa misma mañana, tenía que volar a Hungría, Praga, o Turín. Vaya usted a saber, su vida es viajar, continuamente. Era un tipo simpático, regordete y bonachón. Muy gracioso y al único que entendía algo. En el fondo era lo que me jodía, que se fuera el único al que entendía todo lo que decía.

El último día no hicimos nada reseñable en el curso. Vamos, que lo reseñable hubiera sido trabajar, pero que no, que estuvimos toda la mañana viendo videos de coches. Que en cierto modo no deja de ser trabajar. Lo más interesante fue salir a ver el coche de Brian, un 330i Touring con el que el tío se hacía todos los días 300 Km. de ida y vuelta para ir a trabajar a Londres. Está claro que se le iba más dinero en gasolina de lo que cobro yo. Y claro, como no podía ser de otra manera Inglaterra nos despidió con una hermosa nevada mientras estábamos completando el Physical check, que no es más que comprobar que lo que estás mirando es un coche, que tiene 4 ruedas, que no le faltan puertas y lo más importante, que tiene espejos de cortesía iluminados para el pasajero. Para hacer el Physical check, que ya os digo que no es más que mirar el coche como si no lo hubieras visto nunca, vino otro profesor. Un chico de mi edad, que se llamaba Pedro Lima. Yo pensé que igual era español y tal, pero que va, no sabía decir ni papa en español. Tampoco me importó mucho, por que mientras estábamos fuera congelándonos de frío con el coche de Brian yo aproveché para hacer las últimas fotillos al hotel, y a unos cuantos detallitos que me llamaron la atención. El frío aun seguía presente y la nieve no había desaparecido, por lo que aún se pudo hacer alguna foto decente.







Sobre la una de la tarde, hora británica, llegó el momento de las despedidas. Los belgas se fueron en su furgoneta, el austriaco en un taxi, el polaco en otro taxi, el inglés se fue con el otro profesor en su coche. Así que quedamos Brian, mi compi y yo. Gracias a dios Brian nos pidió un taxi, yo creo que por que debía haberse dado cuenta que nosotros éramos los que teníamos el aeropuerto más lejos, y que se le iba a caer la cara de vergüenza si todos se iban en taxi y nosotros teníamos que irnos en tren.


El viaje de vuelta prometía ser tan divertido como el primero. A la llegada al aeropuerto nos encontramos con un montón de policías con metralletas. No es que los policías ingleses no sean buenos policías, y hay que reconocer que una metralleta, aunque la lleve una mujer bastante gordita de metro y medio, impone. Pero nada, nada, impone como un legionario español. Yo traté de no correr, por que me habían dicho que a los extranjeros que corren con maleta les disparan. De modo sin levantar sospechas nos dirigimos a facturación para deshacernos de las maletas y esperar tranquilamente otras dos horas a que saliera el vuelo.

Allí nos plantamos, como el lunes, con la maleta en la cinta y el DNI en la mano. La chica de facturación no debía tener un buen día. Nos realizó una serie de preguntas un tanto extrañas, Típicas de un país que quiere meter miedo con el terrorismo y no sabe como. “Any handbag?” nos preguntó. “Pues no” le contestamos nosotros. “¿Esta es vuestra maleta?...... Si, ¿La habéis perdido de vista en algún momento? ¿Lleváis algo que no sea vuestro? ¿Alguien os ha dado algo? ¿Lleváis objetos punzantes? ¿Algún líquido?”……………. Joder, tanta pregunta desespera a cualquier terrorista.

Una vez facturadas las maletas pasamos el control de seguridad. Las medidas de seguridad eran de lo más estrambóticas, pasabas por un pasillito y te grababan la cara con una cámara y el paquete con la otra. Me dieron ganas de recrearse ante la cámara, pero los policías con metralleta me las quitaron rápido. Y los americanos eran los que más sufrían esta desmesurada seguridad, tenían que quitarse los zapatos y meterlos por la cinta. Ahí tenías a toda la familia de Kentucky, con los pinreles al aire. Que desagradable coño.


Para rematar la semana nuestro vuelo no aparecía en pantalla. Quedaba una hora para salir y no encontrábamos el vuelo. Si nos han dejado pasar hasta aquí es por que el avión va a salir ¿no? ¿No estará cancelado? Yo me estaba poniendo de los nervios, tenía la sensación de que en cualquier momento mi mirada se iba a cruzar con la del Bulldog de Marylebone Station con sus estúpidas gafas de sol violetas y su asquerosa sonrisa. Pero no fue así, ya lo dábamos por perdido cuando por fin nuestro vuelo apareció ¡¡pero retrasado!! Lo que faltaba, retrasado media hora. Y encima lo más gracioso de todo era que por todo el aeropuerto había unos carteles que te daban el tiempo que tardabas en llegar a la boca de embarque. El más corto era de 10 minutos, y el más largo de 30. Si el vuelo salía en 30 minutos, tardábamos en llegar a la puerta de embarque pongamos que 20 minutos, necesitábamos que nos los paneles nos indicaran la puerta en menos de 10 minutos para salir disparados y no perder el avión. Me temía otra avalancha como la del tren.

Afortunadamente no fue así, nos dieron la puerta de embarque, tarde como no se podía esperar de otra manera, y estaba a 20 minutos .Pero debían ser 20 minutos ingleses, por que aquí dos españoles se lo hicieron en 2, y por que una vieja sacó el codo para que no la adelantáramos, haciéndonos perder unas décimas en una curva.

Así acabó mi aventura en Inglaterra. Un país donde no fuimos bienvenidos, donde el inglés que tú sabes no vale una mierda. Donde comen eso, mierda, y la acompañan con un café asqueroso. Donde el pollo al chilindrón pica un cojón, y donde mires donde mires te encuentras con un Hooligan con cara de perro.

Inglaterra, ahora que me he librado de ti sólo te digo una cosa….espero volver pronto.

miércoles 3 de enero de 2007

Secuestro Joputa


GERWAM


Grupo de enamorados revolucionarios When a men.... hace este comunicado para exigir rescate por el radiador secuestrado en brillante maniobra de distracción, hurto y evasión con el radiador de Jose. Solo hizo falta un cubata de agua con limón, un par de amigos hijos de puta que efectuaran la maniobra de distracción, un par de amigos hijos de puta que efectuaran la maniobra de secuestro y un rollo (según Jose) o una novia (según nosotros) complice, que se partiera la polla de todo el espectáculo.



Exigimos:


La cosa es que tenemos el radiador y exigimos rescate por él.


Queremos una confesión, una confesión pública de amor vía email o SMS a todos. Queremos saber desde cuando un rollo pasa a ser novia, cuando va a ser Bea la novia de Jose, o cuando Jose va a ser el novio de Bea. Queremos que su madre lo sepa, que lo sepa su hermana y que lo sepa su padre. Queremos que lo sepa su primo Antonio para que le enseñe a que no le exploten los condones, para que le devuelva las preciadas clases de sexo que su primo le brindó sin tener ni puta idea.



De lo contrario:


El radiador regresará a su dueño por via materna, es decir, que le daremos a la señora Isis: madre de Jose, tan engañada por su hijo como sus amigos, poniendole al corriente de su "LOVE HISTORY" con fotos de la susodicha y su hijo en momentos "When a men..." Momentos como cuando en Galisteo durmieron en paños menores con la única interposición del Camarada enamorado revolucionario alias "Boxos" Momentos como cuando en Ribadesella se escanciaron sidra el uno al otro lujuriosamente, o demás historias inventadas.



Plazo de ejecución de las exigencias:


El plazo límite para cumplir estas exigencias será el sábado día 13 de Enero de 2007 a las 12:00.


En caso de no cumplirse nuestras exigencias en primer término, una delegación de enamorados revolucionarios entregará el radiador a la señora Isis contando una historia de amor convenientemente tergiversada. Nos reservamos día y hora para evitar posibles interferencias.


Para garantizar la correcta ejecución del plan el viernes día 5 del presente mes se dejará notificación manifiesta de que esto no es Bamby. Repitiendose estas manifestaciones cada 4 días hasta que no le quede duda a su madre que su hijo se a hechado novia.



miércoles 20 de diciembre de 2006

Recopilatorio de camisetas veraniegas homosexuales

Pues sí amiguitos del progressive, que duras son nuestras camisetas, menos la de "me gustan los hombres" esa era una mierda que te cagas.


La tontería que empezó con los bañadores feos ha degenerado bastante, aunque le esencia no se ha perdido, seguimos siendo igual de tontos que cuando tenïamos 17 años, aunque un poco mas gordos.
Yo sinceramente creo que la mejor camisteta fue la de marineritos, su exito ha traspado fronteras y se la puede ver en numerosos desfiles de las pasarelas internacionales. No solo nos sirvio en Portugal, (que guarras eran las inglesas coño) si no que hicimos uso de ellas en el dia del orugullo gay, en el cumple de Roberto en la Mata... yo por ejemplo la llevo en el asiento del coche. Si mi camiseta hablara...

domingo 17 de diciembre de 2006

El tiemblo, marzo 2006